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VENDEN MALVINAS, ARMAN LA SIDE Y NO NAVEGAN

Carlos Lionel Traboulsi advierte una ley de defensa sin plata para el mar y con más poder para la inteligencia.

VENDEN MALVINAS, ARMAN LA SIDE Y NO NAVEGAN

Carlos Lionel Traboulsi advierte una ley de defensa sin plata para el mar y con más poder para la inteligencia.

Carlos Lionel Traboulsi no mandó un comunicado. Habló, dejó la nota y autorizó a usarla. El planteo es seco: el Gobierno mezcla un presupuesto de Defensa desfinanciado con una ley que promete soberanía en el Atlántico Sur y, en los hechos, refuerza control político e inteligencia hacia adentro.

Quién habla y qué propone Argentina Azul

Traboulsi preside la Fundación Argentina Azul. La misión de esa casa no es un slogan de Malvinas para el noticiero: es correr el eje productivo del país hacia el mar. Conocimiento, industria ligada al campo, desarrollo integral de costa y plataforma, y ambiente.

El diagnóstico de fondo es cultural. Argentina se cuenta como pampa y Vaca Muerta; tiene 6.816 kilómetros de costa y más de 6,5 millones de kilómetros cuadrados de mar y plataforma. Dos Argentinas y media sumergidas. Eso, dice, sigue sin matriz, sin días de navegación y sin ciencia oceánica con barco.

Por qué mira Santa Cruz

No como postal. Como territorio donde el potencial azul está a la vista y desaprovechado: pesca, logística portuaria, hidrocarburos costa afuera, minerales del lecho, recursos genéticos, ciencia marina.

La fundación busca plantar presencia en la provincia para mostrar eso con números y mapa, no con discurso de 2 de abril.

La ley: soberanía de tapa, control hacia adentro

Sobre el paquete que el Ejecutivo mandó al Congreso, su lectura es puntual.

El proyecto actualiza la Ley 23.554 e incorpora amenazas híbridas. Hasta ahí, coincidencia. El problema es la arquitectura. Crea un Consejo de Seguridad Nacional con la SIDE adentro. Habilita “medidas urgentes” que no se frenan con un recurso. Ensancha el rol de las Fuerzas Armadas hacia infraestructuras críticas frente a riesgos internos y externos.

“Se arma una ley para vigilar adentro, no para defender afuera”, resume.

El presupuesto: autorización de deuda, no flota en el agua

En la plata el corte es el mismo. Defensa recibe unos $5,2 billones. El operativo real no alcanza para sostener patrulleros oceánicos y aviones de exploración.

Al mismo tiempo, el presupuesto autoriza deuda por USD 3.500 millones para tres submarinos y dos fragatas. Autorizar crédito no es tener la flota en el agua. No hay cronograma de pago en el ejercicio. Los destinos anunciados siguen siendo Mar del Plata y Puerto Belgrano. El sur aparece en el relato; no en la planilla que garantiza presencia.

La omisión de la milla 350

La falla que más le pesa es jurídica y geográfica. Argentina extendió plataforma hasta la milla 350. El texto, según su lectura, deja la interdicción fuerte en la milla 200.

Quedan en zona gris el lecho, el subsuelo, un cable no autorizado y la bioprospección. En la era del conocimiento, dice, el fondo marino no es solo calamar y petróleo: son recursos genéticos. Sin contralor, se van en un buque científico extranjero.

Lo que exige

No pide otro comunicado soberano. Pide separar el paquete:

•  rechazar las cláusulas que mezclan Defensa con seguridad interior;

•  un fondo específico e inmodificable para el mar y la defensa;

•  facultades reales hasta la milla 350;

•  financiar INIDEP, CONICET y Pampa Azul;

•  sueldo y días de mar para quien navega.

Desde Santa Cruz el argumento se sostiene o se cae en una sola prueba: si hay o no barco, radar, científico y puerto trabajando el Atlántico que la provincia tiene al este. El resto es humo con bandera.


 

Fuente: material remitido por Carlos Lionel Traboulsi, Fundación Argentina Azul; columna publicada en La Prensa.

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