Santa Cruz Escuchar artículo

VIDAL PERDONA EL CONTROL MINERO SI METEN SANTACRUCEÑOS

Vidal se reunió con Newmont tras las inspecciones y los ceses. La empresa se comprometió a corregir observaciones; el gobernador priorizó la Ley 90/10 y una nueva mesa con gremios.

VIDAL PERDONA EL CONTROL MINERO SI METEN SANTACRUCEÑOS

Vidal se reunió con Newmont tras las inspecciones y los ceses. La empresa se comprometió a corregir observaciones; el gobernador priorizó la Ley 90/10 y una nueva mesa con gremios.

En 72 horas Cerro Negro pasó del candado roto a la foto de gabinete. El viernes el Estado provincial entró con juez y policía. El lunes Claudio Vidal se sentó con las máximas autoridades de Newmont, recibió el compromiso de corregir observaciones y puso sobre la mesa lo que venía pidiendo antes del cianuro: la Ley 90/10. El mensaje político cabe en una línea. Te la dejo pasar si metés gente de Santa Cruz.

De la inspección a la tregua

El operativo no fue una visita de rutinario. Trabajo y Seguridad dijeron que encontraron portones cerrados, pidieron orden judicial, rompieron accesos y dictaron ceses. El parte del 14 de septiembre habló de ocho sectores clausurados, presunto derrame de cianuro, un camión de combustible a 300 metros bajo tierra, gases y —según Aravena— vehículos escondidos cuando reingresaron los verificadores. Newmont no discutió eso en público. Habló de “fuerza mayor” y desmovilización.

Ese rigor, en esta provincia, es poco visto. A otras operadoras se las intimó por carta. A YPF se la sentó a firmar pasivos. A Newmont le pusieron el cepo en cámara. Por eso llama la atención lo que vino después: no un descargo técnico publicado, sino una reunión de gobernador para “avanzar sobre las situaciones detectadas”.

Qué se acordó, según Vidal

El gobernador lo dijo en redes y lo reprodujo La Opinión Austral. El encuentro —con Ezequiel Verbes y Jaime Álvarez— “permitió avanzar”. La empresa asumió corregir lo señalado y trabajar “temas pendientes”. El pendiente que Vidal eligió subrayar no fue el detector ni el mapa del derrame. Fue el empleo: “Los recursos son de Santa Cruz y el trabajo tiene que ser para los santacruceños.” Cargó contra gestiones anteriores que, afirma, dejaron entrar gente de afuera. “Las reglas están para cumplirse.”

Habrá otra mesa con todos los gremios del yacimiento. Temario oficial: correcciones, seguridad e higiene, continuidad de la operación, situación de los trabajadores y 90/10. CAPPEMA respaldó que inversión y empleo convivan con las normas. El diputado Jairo Guzmán y Roxana Reyes cuestionaron el costo del conflicto. Vidal les contestó que hagan circo: él defiende primero al trabajador.

Lo que no apareció

Sigue sin circular el acta detallada. No hay pericia pública del cianuro: ni litros, ni ubicación, ni contención. No hay listado fino de las falencias que Newmont se comprometió a subsanar. No hay plazo escrito, ni quién verifica, ni qué pasa con los ocho sectores y con la gente desmovilizada. Se habla de saneamiento y de riesgo. Se negocia mano de obra local. El expediente técnico quedó en off.

Eso no es un detalle de redacción. Es el núcleo. Si el problema era la vida de quien baja a San Marcos, el acuerdo tendría que empezar por la carpeta ambiental y de higiene. Si el problema era quién trabaja en la mina, el cianuro fue la palanca. Las dos cosas pueden ser verdad. Sin papeles, el lector no puede saber cuál pesó más en la mesa.

El canje a la vista

La lectura más honesta del lunes no es “se resolvió Cerro Negro”. Es esta: el Gobierno mostró fuerza rara —allanamiento, clausuras, megáfono— y después canjeó distensión por 90/10. Newmont acepta “corregir” y se sienta. Vidal cobra el relato de empleo santacruceño. Los gremios entran en la próxima ronda. Washington y Nación, que ya estaban informados, miran si la tregua sostiene CNE1 y los US$ 800 millones anunciados.

Remediar contaminación y riesgos es lo que el Estado dice haber ido a buscar. Meter santacruceños es lo que el gobernador fue a cobrar. Hasta que no salga el detalle de las observaciones y el cronograma de reparación, el perdón del control no es una hipótesis de Twitter. Es la foto de la reunión.

Comentarios
Volver arriba