
HAMBRE EN EL CALAFATE: Valdocco cierra el plato y el Estado no responde
El Estado no paga y los niños de la primaria comerán en sus casas porque el comedor escolar se quedó sin respuesta del gobierno provincial
En un comunicado que ya circula entre las familias, la Casa Educativa El Calafate de la Fundación Valdocco informó que a partir del lunes 27 de julio no podrá continuar ofreciendo el servicio de almuerzo a los alumnos de nivel primario. La razón principal: el Ministerio de Desarrollo Social de Santa Cruz no ha efectuado las transferencias correspondientes al Programa de Comedores Escolares desde el inicio del ciclo lectivo 2026.
Según el documento, los períodos de marzo-abril, mayo-junio y julio-agosto permanecen sin depositar. “Hasta acá llegamos”, expresa la institución con crudeza, destacando que solo gracias al esfuerzo de proveedores locales que entregaron mercadería a crédito fue posible sostener el comedor durante estos meses. Sin embargo, la despensa ya está vacía.
Medidas drásticas y su impacto en las familias
Desde el próximo lunes, los niños y niñas deberán ser retirados a las 12:00 horas para almorzar en sus hogares y regresar a las 14:00 para continuar con las actividades del turno tarde. La circular es clara y restrictiva: no se permitirá que los alumnos permanezcan en la institución durante el horario del almuerzo, ni tampoco se aceptarán viandas traídas de casa, argumentando razones de higiene, seguridad alimentaria y falta de personal suficiente para supervisar.
“Durante ese horario el personal docente, no docente y los responsables del comedor harán uso de su tiempo de almuerzo; no tendremos personal suficiente para el acompañamiento de los alumnos”, explica la misiva. Además, señalan que no cuentan con la infraestructura adecuada para conservar, manipular o calentar alimentos externos de manera segura.
Un problema que excede a una sola institución
Si bien Valdocco reconoce el esfuerzo del “bono contribución” de las familias y agradece la comprensión, el texto deja en evidencia un malestar mayor: más del 50% de las familias no aporta la cuota solidaria, lo que agrava la situación económica de la casa educativa. “Sabemos que esto es un lío enorme. Pero de verdad que no lo podemos afrontar”, admiten.
Este caso no es aislado en la provincia. En los últimos meses se registraron suspensiones parciales de meriendas y refuerzos alimentarios en otras escuelas, aunque pocas han llegado al extremo de interrumpir el servicio de almuerzo de manera tan abrupta y con restricciones tan fuertes.
El Gobierno provincial, a través del Ministerio de Desarrollo Social, anuncia el fortalecimiento del programa “Crecer con Sabor” y distribuye insumos en distintas localidades, en El Calafate una institución con fuerte impronta social y comunitaria se ve obligada a dar un paso atrás en uno de los pilares básicos de la educación: la alimentación de los niños.